martes 1 de junio de 2010

LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA / Le Scaphandre et le Papillon (2007)

.


Por Julian Ardilla

Hombre de 43 años, feliz y envidiablemente casado, fruto de su unión tiene tres hermosos hijos, redactor en jefe de una de las publicaciones mas leidas y famosas (elle), con el iman del éxito pegado a la espalda casi siempre rodeado por las semidiosas con quienes trabaja dispuestas como no¡! a dejarle su curriculum vitae por si algúna vez se le dan algunos antojitos, con una de ellas como su amante, bueno es de suponerse, en fin….que mas le puede uno pedir a la vida?
Pues bien, un día como cualquier otro el pobre hombre exitoso y rimbombante cae noqueado con uno de esos golpes sádicamente chistosos que la vida en varias ocasiones suele propinarle a cualquiera de sus hijos¡, este tiestazo resulto ser una extraña enfermedad llamada síndrome de cautiverio que le paralizo la total motricidad de su cuerpo solo dejándole habilitados el sistema respiratorio, mas el sentido de la audición, junto con su actividad mental, eso si¡ integra como para que este bien consciente de su estado, y el sentido de la vista pero solo para servirse de ella a través de su ojo izquierdo, el cual con su parpadeo constante se habría de constituir en el instrumento fundamental para por lo menos de algún modo tratar de decirle al mundo que aun sigue siendo mas que una legumbre postrada en su estéril y desesperanzadora dependencia.
Podrá parecer como el inicio de una noticia de un periódico amarillista, pero se trata de la adaptación de la novela autobiográfica de Jean-Dominique Bauby realizada por Julian Schnabel ex artista plástico ahora estrenándose como director, la historia transcurre en Francia, la cuna de Juana de Arco, Ferdinand Celine, Baudelaire, Marcel Marceau, y de Michel Platini, la torre Eiffel y los campos elíseos también fuente natural se dice que del buen gusto, la etiqueta, las finas maneras, el romanticismo cursi y bañarse solo con perfume si es que se bañan. Al ver esta película me doy cuenta que no es paja y que es innato en el arte francés ofrecer un firmamento lleno de deleite y clase de la mas refinada estirpe, pocos como los franceses.
Ya siguiendo con la historia, al caer forzosamente en la resignación de su destino Jean Dominique Bauby emprende con la ayuda del cuerpo medico del hospital especializado su rehabilitación, un método para comunicarse con el mundo exterior que consistía en afirmar o negar con uno o dos parpadeos del susodicho ojo respectivamente y elegir también obviamente con un parpadeo la letra del abecedario que se ajustara a la palabra requerida para así formar las frases, el abecedario que constaba de las letras mas comunes le era dictado por las asistentes o enfermeras que lo cuidaban, esto le serviría para exportar lo que en su reciente y vasto mundo había creado con su imaginación. No fue nada divertido, me la vi dos veces, tengo que confesar que el motivo que me impulso a escribir este remedo de esbozo sobre la historia fue un leve estado alterado de mi consciencia, bueno si, estaba trabado. Admito que la película cuando la vi por vez primera no hizo mucha mella en mi, pero esta segunda vez fue como una revancha y vaya revancha¡.

Empiezo por anotar que dentro de la multiplicidad casi súbita de mis percepciones sobre la película me llamo principalmente la atención, la actuación bárbara, encomiable y sublime de quien interpretara a Jean Dominique es decir de Mathieu Amalric, quienes no lo conozcan fue el malo de la segunda saga del nuevo James Bond (Quantum of Solace), una interpretación de lujo, con una alta carga emotiva. Diran por ahí los críticos que es fácil interpretar a tarados mentales o a peculiares personajes que en cierta forma contienen algún ingrediente de sobreactuación, pero este no es el caso de ninguna manera, es una actuación que destaca por el sentimiento de conmiseración que engendra, invita a encarnarse en el pellejo del otro como de hecho asi fue, despertó mi simpatía ajena como jamás me había ocurrido. La imaginación despertada en la mente de Jean Dominique secuela de su atroz parálisis, enorme, universal, expedita, vivida e interminable proyectada en excepcionales diálogos y parafraseos emulando mas o menos a pintar un cuadro de Van Gogh pero con palabras¡ y sorprendente sencillez .Tambien se encuentran otras sendas actuaciones entre ellos la de Max von Sydow, actor sueco de antaño que se manda un corto pero tremendo papel como el padre de Jean Dominique, conmovedor¡¡¡¡
Paso diciendo que el guion original fue magníficamente logrado, una de las mejores adaptaciones que he visto a pesar de no haber leído la obra original pero que presumo es majestuosa, me hizo considerar sobre nuestra insoportable levedad de ser humanos como ya lo dijera en su libro Milan Kundera, el curso de la narrativa por momentos es anacrónico sin ceñirse al desarrollo lineal al que comúnmente se esta acostumbrado, la secuenciación de las escenas de tiempo presente a algunos tramos del pasado, de su estado de cuasi vegetal a hombre de negocios, de familia, de estilo, de triunfador, de galán…etc , de nuevo al desafortunado y lisiado Jean Dominique, además la esteticidad plasmada es algo que llega a niveles superlativos y que logre disfrutar de igual forma, la fotografía que es algo bellísimo en sus diferentes ángulos, paisajes y ambientaciones, muy francés¡ desde la ciudad, las serpenteantes carreteras en las colinas verdes que se extienden , los campos y las campiñas , el atardecer y el océano. La música es inolvidable, ritmos típicos salidos de las veredas parisinas, era como una descarga interina de melancolía sumergida en la contemplación absoluta del mediaterraneo o de las praderas de la Provenza.



Las actrices dotadas de una sin igual belleza normanda y mediterránea acompañadas de una gran y plausible capacidad histriónica, hablando ese maravilloso y seductor idioma que las hace ver como fieles servidoras del monte Olimpo, todas ellas sumidas en el mas abnegado cuidado y dedicación de quien fuera el gran Jean Dominique, que de manera inmediata me hizo pensar sobre el carácter irremediablemente maternal de las mujeres. Ellas son Emmanuelle Seigner (esposa de Bauby), rubia de talante normando, preciosa, Marie-Jozee Croze, y Ann Cosigny entre otras.
Situaciones de extrema consideración se viven en la escafandra y la mariposa, a raíz de su enfermedad se ve obligado a enfrentar situaciones de muy difícil paso, tanto como en el océano en que Jean – Dominique se ve a si mismo como preso en una escafandra siendo libre dentro de su mente como una mariposa para después de terminar su libro con aquel lenguaje de parpados morir efecto de una neumonía severa.

Calificación : 8.5